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A no ser que exista un impedimento fisiológico todos podemos correr. Pero ¿por qué lo hacemos?

Puede haber muchos motivos, por gusto, por salud, para perder peso o para que sea un medio de vida, nuestra profesión. Sea cual sea el motivo, hay que establecer unas directrices en función del objetivo final, y ser constante.

El andar y dar largos paseos es una buena práctica y muy beneficiosa. Sin embargo, si además nos ponemos a correr de forma periódica y regular, veremos que nuestro organismo obtiene muchas más ventajas, tanto físicas como psíquicas. Correr mejora nuestra salud en todos los aspectos, nos sentimos ágiles y adquirimos una sensación de bienestar y plenitud sin precedentes. Nos despeja la mente y refuerza la autoestima. Nos ayuda a ver la vida con más optimismo.

Si nos decidimos por correr, seria conveniente hacer un chequeo medico previo, aunque nuestras condiciones físicas estén dentro de la normalidad. La edad o ciertas predisposiciones fisiológicas adversas pueden condicionar el tipo de carrera que se puede practicar.

Pensemos que para empezar a correr no se necesita tener una condición física de “deportista”, simplemente hay que tener ganas de empezar y continuar. Además, practicarlo es barato, ya que no se necesita un equipamiento específico ni sofisticado. Con unas zapatillas y ropa cómoda es suficiente para empezar. Ya habrá tiempo de equiparse convenientemente luego, si nos gusta y vemos los grandes beneficios que obtenemos.

Se puede empezar con unos cortos momentos de “trote” a intervalos, mientras andamos. Primero se ira lento, pero poco a poco se ganará resistencia y agilidad. Sin casi darse uno cuenta, notaremos que ya no se acusa tanto el cansancio y se aguanta más tiempo.

Lo que no se debe hacer es ir más deprisa de lo que permite nuestro cuerpo. El intentar hacer más allá de lo que se puede es muy peligroso. Hay quien ha fallecido de un ataque al corazón practicando running, o se ha lesionado gravemente por querer sobrepasar los límites. Además, la edad es un condicionante muy grande para este deporte, no es lo mismo tener 20 años que 50. En medicina deportiva se afirma que, a partir de los 35 años, intentar llevar al limite el running, puede ser muy peligroso. Solo aquellos que lo han practicado en la juventud, son capaces de seguir el ritmo en la madurez.

Mucha gente, que no es asidua en esta práctica, empieza a correr para perder peso o dejar de fumar. Pero en realidad, la razón principal es llegar a tener la satisfacción de conseguir el objetivo marcado por cada uno, sea cual sea.

 

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