Motivos para correr

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Muchos nos preguntaremos porque se dice que correr es el mejor deporte que se puede practicar. Pues porque, en realidad, se trata de un deporte muy completo. Hay estudios que han comparado es deporte con otras actividades. La conclusión a sido que, a igual tiempo de ejercicio, se gastan más calorías que con otros deportes, como el tenis o la bicicleta.

Cuando corremos implicamos a la totalidad del cuerpo. No solo ejercitamos las piernas, los pies, los brazos y el torso, sino también el aparato cardiovascular y el respiratorio. Y lo mejor de todo, es que aumentamos la confianza en nosotros mismos y la alegría de vivir.

Este deporte es muy sencillo de practicar. Aparte de una buenas zapatillas, apenas se necesita equipo especializado. Y se puede realizar en cualquier parte, ya sea en zonas urbanas, en pista o por caminos forestales.

Pero para ser corredor y obtener los beneficios que ello comporta, hay que se constantes y regulares. Hay que hacerse a la idea de que forma parte integrante de nuestro día a día y ser consecuente con ello.

No hay que esperar “milagros” a corto plazo y pensar que su práctica solucionara todos los problemas fisiológicos. La constancia y paciencia es una de las bases de este deporte.

Es importante establecer pequeños objetivos, que poco a poco irán aumentando, para conseguir llegar a la meta deseada.

Es muy útil utilizar un cuaderno de entrenamiento personalizado para cada persona. Planificar y anotar los incidentes y resultados de cada salida, ayuda a darnos cuenta de los errores. Una vez detectados éstos, podremos corregirlos.

Por consiguiente, registraremos los detalles de cada salida. El pulso al terminar, el peso, los km recorridos, si llovía o hacía calor, las sensaciones y posibles dolores musculares… Todos esos datos nos ayudaran a mejorar y corregir los posibles fallos.

Para un principiante lo aconsejables sería salir a correr tres días por semana, alternos, y durante unos 30 minutos. Empezar con la típica marcha para, lentamente, coger carrera. Y aprender a correr con una posición natural y cómoda, con un esfuerzo suave y constante.

Es importante respirar de manera natural sin imponer un ritmo específico. Mirar de apoyar el pie en el suelo primero con el talón, desplazando luego el peso hacia delante. Y sincronizar los brazos con el movimiento de las piernas, dando un ligero impulso al cuerpo.

Lo normal es que, en los primeros días, aparezcan las consabidas agujetas. Unos estiramientos antes y después de la carrera, irán mitigando esa sensación.

Esto es sólo unas leves indicaciones a tener en cuenta si nos decidimos a correr. Pero sobre todo hay que se constante o no alcanzaremos nuestros objetivos.

 

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