Los hemerodrómos. Runners de la antigua Grecia

Share Button

Quienes eran los hemerodromos

La palabra “hemerodrómo” identifica a los mensajeros de las antiguas ciudades griegas o polis. El nombre tiene un significado equivalente al de “runner, corredor, heraldo o mensajero”.

Este colectivo estaba formado por un grupo de jóvenes, con una buena condición física. Entrenados como mensajeros, su condición se trasmitía de padres a hijos. En realidad, formaban un cuerpo de élite de “atletas”, capaces de recorrer largas distancias.

Realmente el colectivo estaba muy bien considerado dentro de la sociedad, que los trataba con mucho respeto. Tanto si eran aliados, como enemigos, tenían la condición de persona inviolable. Se les consideraba protegidos por los mismos dioses. Cualquier ataque contra ellos se creía como una declaración de guerra.

Muy rápidos y de gran resistencia física, no llevaban armas ni utilizaban caballos. De esa forma podían esconderse fácilmente de los enemigos. Su indumentaria consistía en la clásica túnica griega, sandalias, un pellejo con agua y raciones de comida.

Un poco de historia

Un hemerodromo muy conocido históricamente fue el ateniense Filípides. Herodoto de Halicarnado (430 a.C.), en “Los nueve libros de la historia” nos cuenta su azaña. Recorrió en 36 horas la distancia entre Atenas y Esparta (246 km.).

Respecto a esto, aunque algunos textos más tardíos, indican que la misión de Filípides consistía en dar la noticia de la victoria griega sobre los Persas. Heodoto, lo deja muy claro.  No corrió para informar de la victoria, sino para pedir ayuda a los espartanos.

El cine lo ha recreado muchas veces la gesta de la batalla de las Temópilas (480 a.C.). Leónidas, con un grupo de guerreros, se apostó junto al desfiladero en un intento de detener al ejercito persa. Ante la supremacía numérica de los persas, envió un mensajero a Esparta para pedir ayuda.

Sin embargo, en aquellos días, se estaban celebrando las fiestas Cárneas en honor al dios Apolo. Durante su celebración, estaba prohibido tomar las armas (9 días). La consecuencia fue que los espartanos tardaron una semana en acudir. A pesar de todo, Leónidas resistió con sus hombres, dando tiempo a que el resto de los ejércitos griegos se prepararan. Un año después, los persas fueron derrotados en la batalla de Platea (479 a.C.), dando fin a la segunda Guerra Médica.

Qué dicen los historiadosres posteriores a Herodoto.

Muchos años más tarde, Plutarco (año 100 d.C.) en sus relatos sobre las Guerras Médicasnos habla de otro hemerodrómo: Tersipo. Nos cuenta que éste corrió desde Maratón a Atenas para anunciar la victoria sobre los persas en Maratón (490 a.C).

Si observamos las fechas veremos que un suceso pertenece a la primera guerra Médica (batalla de Maraton). Mientras que el relato de Filipides, pertenece a la segunda (batalla de las Termópilas). Cada uno relata un acontecimiento parecido, pero en tiempos diferentes.

Hasta aquí, más o menos todo estaría claro, pero Luciano de Samosata (120-190 d.C.), atribuye los dos recorridos a Filípides. Es en ese momento se fusionan los dos relatos en uno solo.

Conclusión final

Sea como sea, la cuestión es que uno fue enviado para pedir ayuda a los espartanos y el otro anunciaría la victoria. En realidad se trata de dos mensajeros distintos, en diferentes momentos. Los historiadores posteriores han preferido unificar los hechos y darle el honor de la proeza solo a uno de ellos: Filípides.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *