Share Button

Las carreras populares han adquirido un gran auge en los últimos tiempos. En cualquier ciudad, sea pequeña o grande, se organizan carreras por cualquier motivo. Ya sea un conmemoración, o para recaudar fondos para una causa concreta, siempre hay alguien que organiza un evento.

Pero, ¿tienen realmente un substrato de cooperación real o son simplemente la manera de que las grandes compañías hagan negocio?. Esta cuestión presenta muchas controversias y discrepancias. Pensemos que a la gente le gusta divertirse y pasarlo bien, sea cual sea el motivo. Si además lo hace contribuyendo a una causa específica, no duda en participar.

Cada una de estas carreras debe tener su logística. Hay empresas que se dedican a preparar el circuito montando vallas, alquilando escenarios y generadores para toda la luz y los puntos de avituallamiento. Se vende agua, productos deportivos, chucherías… infinidad de artículos relacionados con la carrera. Pero no solo eso, los fabricante de ropa deportiva, zapatillas y relojes deportivos hacen literalmente su “agosto”.

Tampoco tenemos que olvidarnos de los patrocinadores que buscan aumentar la imagen de su marca con la publicidad que generan todos estos eventos. La importancia de algunas carreras es tal, que encontramos empresas patrocinadoras de todo tipo como compañías de seguros y bancos. Además, dependiendo de la importancia de la carrera, atraen a corredores extranjeros, con el consiguiente impacto en el sector hotelero.

Todos estos eventos, a pesar de que representan un potente negocio para muchas empresas, no dejan de tener su fondo social y de cooperación. Si no se hiciera así, ¿cómo se conseguirían fondos para una causa u otra?.

A lo largo del año, en España se celebran entre tres y cuatro mil carreras, de diferentes tipos y modalidades. Casi todas ellas en fines de semana ya que su carácter popular las concentra en esos días. El origen lo encontramos en afición a las carreras urbanas que florecieron en la década de 1980 en el norte de Europa y Estados Unidos.

Para participar en cualquiera de esas carreras hay que tener en cuenta los riesgos. Uno de ello es que los que se inscriban no tengan la preparación necesaria o muy poca. Hay que pensar, que para correr en ellas, se necesita una formación física mínima, que muchas veces no se tiene. No es raro encontrar noticias de corredores neófitos que fallecen por agotamiento o por golpe de calor por la falta de preparación. Por ese motivo, se está pensando en pedir un certificado médico en el momento de la inscripción. Esto evitaría lesiones y fallecimientos sin sentido.

 

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *