La herencia biológica como generador del deporte

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Desde el principio el ser humano está habituado a hacer “deporte”. Con una finalidad u otra el ejercicio físico siempre ha estado presente en todo momento. Nuestros más remotos antepasados, al igual que todo el mundo animal y salvaje lo hacían por instinto.

Si analizamos al ser humano desde la prehistoria hasta los tiempos modernos, nos daremos cuenta de que nunca se ha dejado de hacer ejercicio. Esa es una característica inherente en nuestra anatomía. Vamos erguidos porque nos lo han transmitido nuestros padres. Corremos, porque nuestro esqueleto se ha especializado para ello. La evolución nos ha creado como somos.

Con todo, esa adaptación al medio natural tiene un substrato supeditado al espíritu de supervivencia. Evolucionamos para sobrevivir. Aquel que era un buen cazador, pescador o tenia mayor fuerza física era el mejor considerado en su comunidad. Además, los conflictos y rivalidades entre los pueblos y clanes, hacían que el que tenía mayor destreza física, se colocara como líder del grupo.

Pero ese aspecto, idea o concepto de “fuerza física” ha cambiado a medida que han pasado los siglos. Hoy en día ha derivado en un carácter lúdico y festivo.

En antiguos grabados encontramos representaciones de lanzamientos de jabalina, levantamiento de pesas, de lucha. Hay imágenes de personajes corriendo o participando en carreras de caballos. Todo con un sentido competitivo, de diversión, o religioso. Pero muy especialmente dentro de un contexto de carácter bélico y guerrero. Dentro de esas sociedades no encontramos una especialización, como sucede en las actividades deportivas que conocemos hoy en día. Entonces se practicaba de todo, era algo necesario en la vida cotidiana del ser humano. Poco a poco esa concepción de necesidad fue remitiendo y generando “especializaciones”. Con el tiempo, esa especialización, ha sido el fundamento de las muchas variantes y categorías deportivas que se practican actualmente.

Así pues, llega un momento en que el ejercicio físico deja de ser un elemento únicamente relacionado con la supervivencia. Es entonces, cuando vemos que ya no es practicado por todos. Se convierte en una actividad de las clases privilegiadas y poderosas. Deriva a convertirse en una cuestión de distinción social. Por lógica, las clases altas de la población tenían más tiempo para prácticar actividades lúdicas. Por contra, el pueblo llano se preocupaba más por sobrevivir a los diferentes conflictos internos de los poderosos.

Bien, el deporte, en su amplia sentido, a evolucionado en función de las motivaciones y necesidades de cada sociedad. Aquello que empezó como una necesidad a evolucionado hacia otras ideas y motivaciones. Hoy en día se hace deporte por salud, como profesión, con carácter festivo o para desarrollo espiritual. No importa el motivo, siempre hay algo por el que hacer ejercicio.

Hay quien considera el origen del deporte en intima relación con creencias espirituales y sobrenaturales. En realidad se deseaba emular y agradar a los “dioses”. En todas las antiguas culturas podemos ver claramente representaciones de actividades de adiestramiento relacionadas con el mundo guerrero y religioso.

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