La comida y bebida en una salida de trekking

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Tal como comente anteriormente, hay que planificar muy bien cualquier salida de trekking. Analizar a dónde se va, con quien y por cuanto tiempo, eso establecerá lo que hay que incluir en la mochila realmente. Los excursionista experimentados ya lo tienen por la mano, pero no pasa lo mismo con los que hacen salidas esporádicas.

Hablemos de comida y bebida.

Tenemos que ser conscientes de que el metabolismo de cada persona varia, y con ello la provisión de alimentos necesaria. Lo aconsejable es calcular un kilo por persona y día. Sin embargo, si es invierno, abría que añadir algo más, porque se gastan más calorías para mantener el calor del cuerpo.

Habrá que diferenciar entre una salida de un día, o de más. Si abarca varios días se tendrán que calentar algunos alimentos. Siempre es agradable una cena o comida caliente cuando se está cansado. Pero hay que cargar con el hornillo y su combustible, un peso a tener en cuenta.

Lo ideal es hacer provisión de comida variada, con productos tanto dulces como salados. Y mejor con un alto componente en carbohidratos, como pequeños bocadillos, preparados de pasta, golosinas, cereales y barritas energéticas. Pero cuidado con las que llevan mucho chocolate… se derriten.

Los frutos secos son una buena alternativa al picoteo, y si disponemos de alimentos precocinados, deshidratados o liofilizados evitaremos tiempo de preparación. Además, eliminaremos peso extra en nuestra mochila, que siempre va bien.

Por supuesto, no hay que llevarse nada que necesite mantenerse en frio, a no ser que se consuma pronto. Ni que se derrita o se rompa dentro de la mochila (como las patatas fritas, por ejemplo). Y cuidado con las latas de bebida, abultan y pesan un montón. Es mucho mejor pensar en el agua, que muchas veces puedes encontrarse en el trayecto. Aunque hay que asegurarse de que es potable.

Resulta muy útil separar los alimentos en bolsitas de plástico individuales, de las de cierre al vacío. Son fáciles de utilizar, no pesan y la comida se mantiene relativamente fresca. Además, aunque no se tenga sed, hay que beber de tres a cinco litros al día, (la hidratación es importantísima). Y lo mejor es ir picando siempre que apetezca, haciendo las paradas típicas de la comida y cena.

Pensemos que una salida de este tipo no es una maratón, vamos para disfrutar del paisaje y de la naturaleza. Por lo tanto, es una buena elección, caminar a un ritmo pausado.

Resumiendo.
Hay que descansar regularmente y beber mucha agua.  Llevarse frutos secos como las almendras, y mejor que no contengan sal. Embutidos como el jamón y el salami. Y alimentos deshidratados como pasas, comida instantánea de todo tipo, y barritas energéticas. Chuches y chocolatinas envasadas individualmente… Pero sobre todo agua y pastillas para potabilizarla si es preciso.

 

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