Evolución de las medallas en los Juegos olímpicos

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En los juegos griegos, los vencedores recibían sólo una corona de olivo, de laurel o de apio, en función de la ciudad donde se celebraban.

Si nos centramos en los Juegos de Olimpia, la corona era de laurel. Ese era máximo galardón de los vencedores, y el que sus nombres fueran anotados en las tablas sagradas del templo. Aparte de ello, eran los encargados de encender la antorcha olímpica en la siguiente celebración y obtenían el estatus de héroes en su ciudad natal. Además, se les premiaba con objetos de valor y tenían la manutención gratuita para el resto de su vida.

Desde que se reinstauraron los Juegos Olímpicos, en 1896, los vencedores reciben medallas y premios de sus respectivas federaciones.

En la primera edición de Atenas, se entregaron dos premios a los vencedores: una rama de olivo y una medalla de plata al ganador. Al segundo una medalla de bronce.

En las olimpiadas de San Luis (Estados Unidos 1904) se inició la entrega de los tres premios actuales. Una medalla de oro al vencedor, una de plata al segundo y otra de bronce al tercero.

Estas tres  distinciones tenían un simbolismo mitológico. Pensemos que en Grecia el oro era el metal de los dioses. La plata representaba la juventud y el bronce era propio de los héroes.

Como todas las cosas, la entrega de las medallas han evolucionado con el paso del tiempo. Hasta 1960 se entregaban las medallas sin lazo. Se colocaban en la prenda del deportista, igual que las condecoraciones militares. Fue en los juegos de Roma, en 1960, cuando se instauró la práctica de colgarlas del cuello de los atletas mediante una cinta.

El diseño y material también se ha ido modificando. Las de Atenas de 1896 llevaban las imágenes de Zeus con la diosa de Victoria (Niké) y la Acrópolis de Atenas en el reverso. Imágenes que, con distintas variantes y añadidos se han ido conservando.

En cuanto a la forma se ha mantenido siempre redonda, con una sola excepción, la entregadas en las de París del 1900. En esa ocasión se diseñaron y moldearon rectangulares.

Por último destacar que la composición del material ha ido variando:

Medallas de oro. Las acuñadas totalmente con oro se entregaron hasta 1912, en Estocolmo. A partir de ese momento la medalla de oro contiene los tres metales, en distintas proporciones. Porcentajes que han ido variando, con una mayor presencia de la plata. La normativa del Comité Olímpico, establece que deben contener al menos, 6 gramos de oro de 24 quilates

Medallas de plata. Contiene plata y bronce, también en distintos porcentajes según la fecha de la celebración.

Medallas de bronce. Lleva cobre, zinc y estaño.

Con todo, su valor es cuantioso dado que son piezas únicas de coleccionismo.

 

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