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Si no eres corredor y decides empezar a practicar ese deporte, te sorprenderá los beneficios que obtendrás. Si llegas a adquirir el habito te sentirás mejor, relajado y seguro de ti mismo.

De todos es conocido que el sedentarismo es malo. Adquieres sobrepeso, te aburres, te sientes mal contigo mismo por no hacer aquello que otros logran. Pero eso tiene solución. Seas hombre o mujer, joven o ya entrado en años, siempre hay un ejercicio ideal para ti, solo hay que buscarlo.

Andar, pasear, hacer senderismo, trotar, correr, no importa lo que se haga. La cuestión es moverse en la medida de nuestras propias posibilidades. Si te decides por correr, y no lo has hecho nunca de forma habitual, habrá que ir poco a poco.

Hay que adecuar el tiempo a las posibilidades de cada uno. Todos tenemos compromisos y quehaceres diarios que se deben de mantener, así que primero estableceremos el cuando, el donde y el cuanto. Cuando lo haremos, donde lo haremos y por cuanto tiempo.

Luego habrá que buscar una zapatillas cómodas, y no es necesario que te gastes mucho dinero. Busca la comodidad y que te sujeten bien el pie. Unos calcetines y una camiseta de algodón, junto a unos pantalones o shorts ligeros y agradables, formaran el atuendo básico indispensable.

Si ya estas equipado, lo siguiente que tienes que hacer es un calentamiento previo. Empieza por pequeños movimientos de brazos y piernas. Ese calentamiento es muy importante para activar la circulación y entrar en calor. Y sobre todo tienes que disponer de agua para hidratarte bien, pero solo la necesaria.

Para empezar lo ideal sería sesiones de unos 5/10 minutos, e ir aumentando el tiempo paulatinamente, sin prisas ni agobios. Las primeras sesiones deben efectuarse caminando, a un buen ritmo. Las piernas tiene que adquirir fuerza y la respiración debe efectuarse sin esfuerzo. Poco a poco hay que ir aumentando el ritmo y el tiempo, pero no de un día para otro. Pueden tardar semanas hasta que te encuentres corriendo casi sin darte cuenta. Al finalizar cada sesión, reduce el ritmo lentamente, efectuando unos estiramientos suaves.

La clave esta en la constancia. Si te programas salir a correr, no te lo saltes, y anota día a día lo que has hecho y tus logros, eso ayudara a adquirir el hábito. Y no tengas prisa. Es mejor ir lento pero seguro, a obsesionarse en llegar lo antes posible al objetivo marcado.

 

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