Agobiado por el estrés. Ponte a correr

Share Button

La vida ajetreada que llevamos hoy en día, nos provoca un sentimiento de impotencia y malestar a muchos de nosotros.

A todos nos gustaría estar relajados, hacer aquello que nos gusta y nos hace felices. Sin embargo la mera obligación de tener que trabajar, el ajetreo  diario y el deseo de poseer aquello que nos atrae, aunque no lo necesitemos, nos genera una ansiedad desmesurada.

Es complicado deshacerse de esa carga, pero hay una cosa que podemos hacer: correr, andar, hacer senderismo o footing, jogging o running. Cualquiera sirve. Hay infinidad de practicas deportivas, tanto a nivel de aficionado como profesional, que podemos practicar. Solo es proponérselo y buscar el tiempo  necesario para efectuarlo, eligiendo aquel que más nos atraiga y para el que estemos más capacitados físicamente.

Muchas veces nos engañamos a nosotros mismos diciendo. No tengo tiempo. ¿Realmente creéis que eso es cierto?. O es solo una excusa de nuestro subconsciente.  Si lo analizamos bien, siempre se puede hacer un hueco para hacer algo de ejercicio, y tampoco tiene que ser exhaustivo ni agotador.

A menudo veo gente que, en lugar de coger el coche, el autobús o el metro, va a trabajar corriendo o andando. En mayor o menor medida ejercitan su cuerpo, y los beneficios que obtienen son fabulosos. Si regularmente destinamos una parte de nuestro tiempo a correr, veremos como cambia nuestro aspecto, nuestro estado de ánimo y humor. Estaremos más delgados, más ágiles y flexibles que el resto de la gente. Nos sentiremos a gusto con nosotros mismos.

Estudios recientes han demostrado que correr ayuda al fortalecimiento de los cartílagos y de los huesos. El flujo sanguíneo aumenta y, por consiguiente, la circulación es más fluida ayudando a combatir el colesterol.  Si a todo esto añadimos que evita en gran manera las migrañas y relaja todo el organismo, ya tenemos la receta perfecta para combatir el estrés.

Pero hay que adaptar esa práctica a nuestras posibilidades físicas, y buscar un plan de entrenamiento regular y equilibrado que no nos agote inicialmente. No todo el mundo está capacitado para practicar ese tipo de deportes. Es muy distinto ser un profesional, que se ejercita y entrena todos los días con una estricta planificación, que una persona amateur que solo busca la relajación y sentirse a gusto con ella misma. Tenemos que valorar y escuchar a nuestro propio organismo. El es el que nos va a dar las pautas a seguir. Poco a poco podremos adentrarnos en ese mundo ascendiendo a categorías más elevadas. Si lo hacemos así, tal vez lleguemos a ser algún día un gran runner, si es eso a lo que aspiramos. Cada uno debe ponerse delante los objetivos que quiere conseguir.

 

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *